Los venezolanos aguardaban el domingo nuevas excarcelaciones de presos políticos, en medio de la incertidumbre por el proceso iniciado por el gobierno interino de Delcy Rodríguez, que desde el jueves ha liberado a cuentagotas a detenidos en un gesto de apertura hacia Washington.
El depuesto mandatario Nicolás Maduro, capturado junto a su esposa Cilia Flores el pasado 3 de enero en una operación militar estadounidense, aseguró desde su celda en Nueva York que se encuentra “bien” y “fuerte”, según un mensaje difundido por su hijo, Nicolás Maduro Guerra.
El presidente estadounidense Donald Trump celebró las liberaciones en su red Truth Social: “Venezuela ha iniciado el proceso, A LO GRANDE, de liberar a sus presos políticos. ¡Gracias!”. Sin embargo, hasta ahora solo se han concretado unas 20 excarcelaciones, pese a que se prometió un “número importante”. Organizaciones de derechos humanos estiman que aún permanecen entre 800 y 1.200 presos políticos en el país.
La ONG Foro Penal contabilizó 17 liberaciones hasta el mediodía del domingo, mientras otros grupos elevan la cifra a 21. La tensión aumentó tras la muerte bajo custodia estatal de Edison José Torres Fernández, un policía detenido en diciembre, lo que generó denuncias de la oposición y familiares. El Ministerio Público informó que sufrió un evento cerebrovascular seguido de un paro cardíaco.
Frente a cárceles como El Rodeo I y El Helicoide, familiares realizaron vigilias con velas y pancartas exigiendo justicia y libertad. “Nosotros no vinimos de visita, vinimos a buscarlos”, expresó Ángeles Tirado, quien tiene cinco parientes detenidos.
En paralelo, Trump ordenó un embargo sobre ingresos derivados del petróleo venezolano en Estados Unidos y advirtió que Cuba, aliado de Caracas, dejará de recibir petróleo y dinero venezolano si no alcanza un acuerdo. “¡NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA: CERO!”, escribió. El presidente cubano Miguel Díaz-Canel respondió: “Nadie nos dicta qué hacer”.
El gobierno interino de Rodríguez reiteró que seguirá la “vía diplomática” con Washington, mientras en Venezuela se convocan marchas diarias en defensa de Maduro, tras el ataque estadounidense que dejó al menos 100 muertos, según cifras oficiales.






