La portavoz para asuntos internacionales del Ejecutivo estadounidense, Anna Kelly, afirmó que la liberación de presos políticos en Caracas representa “un ejemplo de cómo el presidente Donald Trump está usando máxima influencia para hacer lo correcto para el pueblo estadounidense y venezolano”, en declaraciones a la agencia EFE tras los anuncios realizados por el chavismo.
El jefe negociador del oficialismo, Jorge Rodríguez, había comunicado la liberación de “un número importante de personas” en el marco de una nueva serie de excarcelaciones. Durante la jornada del jueves, el número de liberados ascendió a ocho, entre ellos el ex candidato presidencial Enrique Márquez y el dirigente político Biagio Pilieri, según confirmaron organizaciones y actores políticos venezolanos.
Desde Washington, el presidente Donald Trump celebró las excarcelaciones y destacó la influencia de su gobierno sobre Caracas en la búsqueda de una transición democrática. En entrevista con Fox News, señaló: “Les pedimos que hicieran eso y han sido geniales, realmente lo han sido. Todo lo que hemos querido, nos lo han dado”. Añadió que se trata de “prisioneros que nadie pensó que serían liberados”.
En Venezuela, el fiscal general Tarek William Saab aseguró que las excarcelaciones reflejan la “voluntad” del Estado de avanzar hacia un clima de paz y convivencia pacífica, bajo el interinato de Delcy Rodríguez. Saab precisó que el proceso se realizó con la participación del Ministerio Público como garante de la acción penal.
La Plataforma Unitaria Democrática (PUD), principal coalición opositora, respaldó las liberaciones de Márquez, Pilieri, la activista Rocío San Miguel y cuatro ciudadanos españoles, pero exigió que el proceso continúe hasta abarcar a todos los detenidos por motivos políticos. “Esperamos que en los próximos minutos se materialicen más liberaciones, hasta alcanzar la libertad de todos los presos políticos”, señaló la alianza en un comunicado.
De acuerdo con la ONG Foro Penal, la mayoría de los presos políticos fueron arrestados tras las elecciones presidenciales de 2024, consideradas fraudulentas por diversas organizaciones. En ese contexto, más de 2,400 personas fueron detenidas, aunque una parte significativa recuperó la libertad posteriormente. El último boletín de la entidad, del 29 de diciembre, registra 863 presos políticos, de los cuales 757 son hombres y 106 mujeres.
En paralelo, la organización Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) denunció un “patrón de endurecimiento” en el trato hacia los detenidos, incluyendo la suspensión de visitas y la restricción de paquetería con alimentos, medicinas y otros insumos básicos.
Las liberaciones marcan un nuevo capítulo en la crisis política venezolana, con repercusiones internacionales y expectativas de que se amplíe el alcance de las medidas en favor de los presos políticos.






