El expresidente Ollanta Humala manifestó que iniciará una nueva batalla legal por su libertad, luego de que el Tribunal Constitucional (TC) declarara fundada la demanda de Keiko Fujimori, dejando sin efecto el proceso judicial en su contra por presunto lavado de activos y organización criminal, en el marco del denominado “caso cócteles”.
Humala, quien cumple una condena de 15 años de prisión por el presunto financiamiento irregular de sus campañas electorales de 2006 y 2011, reaccionó a través de su cuenta en la red social X (antes Twitter), señalando que el fallo del TC marca un precedente que también debería aplicarse a su caso.
“Vivimos un acoso judicial desde el 2006; pero hoy será jurídicamente imposible que el Poder Judicial libere a Fuerza Popular y mantenga activo nuestro caso. Lo contrario demostraría, una vez más, el ensañamiento”, expresó el exmandatario.
Humala sostuvo que el TC ha ratificado lo que viene defendiendo desde hace 19 años: que un presunto aporte de campaña no constituye delito. “¡Vamos a pelear por nuestra libertad!”, enfatizó.
El pronunciamiento del TC, emitido este lunes, ordena archivar el proceso contra Keiko Fujimori y varios dirigentes de Fuerza Popular, quienes eran investigados por la presunta recepción de aportes no declarados de empresas privadas para sus campañas de 2011 y 2016. En su resolución, el tribunal aclaró que no se pronuncia sobre la culpabilidad o inocencia de los implicados, sino sobre la inviabilidad jurídica de continuar con una imputación que, según el fallo, carece de sustento legal y contraviene la Constitución.
Actualmente, Ollanta Humala permanece recluido en el penal de Barbadillo. Su esposa, Nadine Heredia, quien recibió la misma sentencia, se encuentra en Brasil tras haber obtenido asilo político, junto a su hijo menor. El fallo del TC ha reavivado el debate sobre la judicialización de los aportes de campaña y podría tener implicancias en otros casos similares.






