El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, firmó un decreto de conmoción externa en respuesta a lo que calificó como “amenazas” provenientes de Estados Unidos. Así lo informó este lunes la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, durante un encuentro con representantes del cuerpo diplomático acreditado en Caracas.
Rodríguez explicó que la medida busca activar mecanismos constitucionales y legales para enfrentar lo que el gobierno considera una agresión externa. Aunque no se detallaron las acciones específicas contempladas en el decreto, la vicepresidenta señaló que se trata de una respuesta preventiva ante presiones políticas y económicas que, según Caracas, provienen de Washington.
El anuncio se produce en un contexto de tensiones renovadas entre ambos países, marcado por sanciones internacionales, acusaciones mutuas y una creciente polarización diplomática. El gobierno venezolano ha denunciado en reiteradas ocasiones intentos de desestabilización por parte de Estados Unidos, mientras este último ha cuestionado la legitimidad del régimen de Maduro y su manejo de la crisis interna.
La figura de “conmoción externa” está contemplada en la legislación venezolana como una situación excepcional que permite al Ejecutivo adoptar medidas extraordinarias en defensa de la soberanía nacional. El decreto firmado por Maduro aún no ha sido publicado oficialmente, pero se espera que en los próximos días se conozcan sus alcances y posibles implicancias para la política interna y las relaciones exteriores del país.







