Enfrentamiento entre el ministro César Sandoval y el alcalde Rafael López escala a nivel político y legal

El enfrentamiento entre el ministro de Transportes y Comunicaciones, César Sandoval, y el alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, ha tomado fuerza en los últimos días, con acusaciones cruzadas, amenazas de denuncias y desacuerdos sobre el proyecto del tren Lima–Chosica.

Durante una actividad pública en Lurigancho-Chosica, López Aliaga afirmó que Sandoval lo visitó en su oficina en tres ocasiones para pedirle apoyo político con el fin de ser nombrado ministro. “Confié en él, me equivoqué”, declaró el burgomaestre.

Sandoval respondió de forma tajante, negando cualquier reunión previa a su designación y calificando las declaraciones como calumniosas y difamatorias. “Nunca me reuní con él antes de ser ministro. Le exijo que se retracte y hable con la verdad”, expresó el titular del MTC, quien anunció que presentará una denuncia penal contra el alcalde.

El conflicto se intensificó tras el rechazo del MTC a implementar una marcha blanca del tren Lima–Chosica el 28 de julio, como proponía la Municipalidad de Lima. Sandoval argumentó que no existen condiciones de seguridad para operar el sistema ferroviario en el corto plazo.

En respuesta, López Aliaga envió un oficio a la presidenta Dina Boluarte solicitando que se evalúe la permanencia de Sandoval en el cargo, acusándolo de tener una “actitud obstruccionista” y de carecer de voluntad política para ejecutar el proyecto.

El ministro Sandoval ha recibido respaldo del Ejecutivo y defiende su trayectoria de más de 30 años en gestión pública. Por su parte, López Aliaga ha intensificado sus críticas, señalando que el ministro “no tiene perfil técnico” y que su nombramiento responde a intereses partidarios.

Este enfrentamiento pone en evidencia las tensiones entre el gobierno central y autoridades locales, especialmente en proyectos de infraestructura clave para Lima Metropolitana.

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